IMPORTANCIA DE LAS TRAMPAS DE LUZ UV-A

2018-08-12T18:30:39+00:00

Las trampas de luz UV-A dentro de la amplia variedad de productos que se ofrecen como soluciones para el control de plagas en la industria alimentaria tienen vital importancia, considerando las estrictas normas de inocuidad y buenas prácticas de manufactura que imitan significativamente el uso de plaguicidas, en atención al riesgo de contaminación de los alimentos que se elaboran.

Es así que hoy en día estos equipos son esenciales en los programas de Manejo Integrado de Plagas Urbanas (que buscan combinar varias estrategias generando interacción y sinergismo entre ellas) toda vez que constituyen métodos físicos que no contienen tóxicos ni agentes peligrosos que pudiesen contaminar algún proceso productivo y que ayudan de manera importante al cumplimiento del sistema HACCP, así como otras normas internacionales de inocuidad alimentaria.

La versatilidad de estos equipos permite el monitoreo de la diversidad y abundancia poblacional de insectos voladores para evaluar estacionalidad, fallas en la hermeticidad de las instalaciones y eventualmente eficiencia de las acciones de control químico, todo ello con miras a redireccionar estrategias del Manejo Integrado de Plagas Urbanas, incluyendo el diseño y mantenimiento sanitario es decir las medidas de exclusión y limpieza orientadas a contribuir con la inocuidad de los alimentos que se fabrican. Adicionalmente favorecen al control de plagas en la medida que capturan todos los ejemplares que atraídos por la radiación UV-A quedan adheridos en las láminas pegantes.

La eficacia y eficiencia de una trampa de luz UV-A está vinculada al uso de fluorescentes de mayor producción de radiación UV-A, al diseño que permita la mayor difusión de radiación, al corto espacio entre la lámina pegante y el fluorescente para maximizar la captura y al ahorro de energía en su funcionamiento.

En ese orden de ideas, las trampas de luz UV-A AROD, líder en latinoamericano en la fabricación y vena de éstos equipos, utiliza los fluorescentes PHILIPS ACTINIC SECURA, que producen más radiación UV-A que aquellos de otras marcas y son inastillables.

 

Así mismo el diseño de los modelos Bugster 60,30 y 15 permiten una mayor difusión de la radicación y son muy compactos para asegurar la captura, sin perder el toque de elegancia y discreción.

Escoger una buena marca de trampas de luz UV-A debe ir de la mano con una adecuada instalación.

Para definir los lugares donde se debe instalar los equipos es necesario considerar la competencia con la radicación UV-A solar y los patrones de comportamiento de las plagas blanco incluyendo los rangos de vuelo.

En ese contexto es necesario contar con un buen soporte técnico de personal adecuadamente adiestrado y capacitado para sacarle el mayor provecho al uso de las trampas UV-A en mención INREP SAC pone a su disposición a sus profesionales de reconocida trayectoria para asesorarlo y asistirlos en el Manejo Integrado de Plagas Urbanas.

 

Las moscas y los equipos de luz UV-A

Los insectos voladores, además de ser una molestia, puede ser una gran amenaza para la salud. Cualquier insecto que entre en un comedor, lugar de preparación de alimentos o una sala de hospital puede llegar a ser altamente contaminante.

Hablemos especialmente de las moscas. Las moscas lamen, pican e incluso succionan a través de su proboscis. Se alimentan de sangre, carroña, basura, fruta y material orgánico en descomposición, lo que las convierte en grandes transmisoras de enfermedades. Además, una mosca promedio puede transporta hasta 1.9 millones de bacterias en su cuerpo, haciendo que los alimentos se vuelvan no aptos para consumo una vez que hayan tenido contacto con ellas.

¿Cómo podemos capturarlas para cuidar la salubridad de nuestros espacios?

Existen 2 tipos de trampas para insectos voladores: activas y pasivas. Las activas son las que atraen o hacen caer al insecto mediante cebado, mecanismos especiales, luz UV-A, etc. A diferencia de éstas, las trampas pasivas son aquellas donde los insectos caen en ellas por el simple hecho de interponerse en su camino.

Los equipos de luz UV-A caen dentro de la categoría de trampas activas, ya que atrae a los insectos voladores a través de la radiación UV-A.

El espectro  de luz UV-A que se encuentra entre los 350 y los 400 Nanómetros es el de máxima atracción para los insectos de fotosintaxis positiva, cómo la mosca y al mismo tiempo es un rango de radiación UV que no presenta ningún daño o riesgo para el ser humano o cualquier otro organismo complejo. Esta luz es imperceptile para el ojo humano, pero es de gran ayuda para la mosca y otros insectos voladores ya que los ayuda a orientarse.

Una vez atraídos los insectos hacia la luz, en su mayoría, se quedan adheridos a las láminas pegantes de dichos equipos, esto es por que la cabeza de las moscas está compuesta por cientos de facetas y lentes individuales, que le permite detectar la polarización de la luz y espectros luminosos que nosotros no podemos identificar.

Un equipo eficiente para lograr la captura de las moscas es el Bugster 60, fabricado por la empresa líder en latinoamérica AROD. Sus 4 lámparas PHILIPS  ACTINIC SECURA hacen de este equipo uno de los más poderosos en el mercado para la captura de insectos voladores.

Además está hecho de aluminio anticorrosivo y no de PVC o algún otro plástico cómo otras marcas. Esto hace que sea un equipo ligero, duradero, fácil de limpiar y estético. Su diseño práctico y elegante lo hace adaptable a cualquier espacio sin afectar la imagen del establecimiento u hogar.

Uno de los beneficios de los equipos de captura y no de exterminio, es que los insectos voladores se retienen en la trampa y no se espacirán en el lugar. Recordemos que es importante cuidar las zonas donde se tratan alimentos, ya queun descuido podría poner en riesgo nuestra salud y la de nuestros clientes. x